La medicina bioenergética es un principio de sanación, el cual está basado en la física y bioquímica del cuerpo. Puesto que, trabaja de manera acentuada con los lineamientos de energía corporal llamados chi o prana que existen dentro y alrededor del cuerpo humano. Es por ello que, la bioenergía como medicina alternativa es una opción muy válida para aquellas personas que sufren enfermedades y quieres mejorar su calidad de vida, mientras mantienen sus tratamientos convencionales. En las siguientes líneas, podrás conocer más acerca de este interesante tema que puede resultar de gran utilidad para la salud de todos…
Entender que todo es energía es el primer paso…
La bioenergía como medicina alternativa busca el entendimiento de que todas las enfermedades son el resultado de ciertas causas. Las cuales, generalmente, se tratan de alteraciones de energía dentro del biocampo humano.
La física en sí no anula la bioquímica, sino que la termina impulsando. De esta manera, la biología y la química se comportan de acuerdo a las leyes de la física y ésta, a su vez, se basa en las interacciones energéticas. ¿Por qué toda esta explicación? Porque, es necesario entender que el cuerpo humano está hecho de energía que se manifiesta en estructuras. Los huesos, el tracto digestivo y el sistema nervioso son, por tal, estructuras del cuerpo que están impregnadas de energía.
La Bioenergía como medicina alternativa cautiva a más pacientes cada día, ¿Por qué? Resulta que, los productos farmacéuticos tradicionales afectan las señales químicas del cuerpo, pero la medicina bioenergética cura al cuerpo usando un sistema integrado de señales electromagnéticas con diferentes métodos. Supervisando, además, la interacción de todos los sistemas del cuerpo de manera segura y eficiente.
Un flujo de energía continúa es sinónimo de salud
La energía, entonces, es una de las propiedades primarias de la materia y por lo tanto estará presente en las células, moléculas y átomos. De esta manera, un flujo de energía continuo e ininterrumpido, a través del biocampo juega un papel fundamental en el mejoramiento de la salud y el proceso de recuperación de cualquier paciente independientemente de la enfermedad que padezca.
Todos los tipos de medicinas, funcionan tratando de reestablecer el equilibrio del cuerpo que se conoce como Salud. La diferencia es la manera en que cada una de ellas actúa en el cuerpo. Por ejemplo, la Homeopatía trabaja a nivel cuántico atómico; la acupuntura, por otra parte, interviene en la circulación del campo energético corpóreo.
La medicina bioenergética como medicina alternativa se puede aplicar a cualquier tipo de padecimientos. Sin embargo, el médico encargado debe ser bastante cauteloso en cada caso. Es importante destacar que, cualquier tipo de medicina alternativa es un complemento, una ayuda para que, junto a la medicina convencional, se pueda lograr la recuperación total e integral del paciente. Sería un absurdo pensar que una persona que ha sufrido un infarto puede salvarse por medio del uso de homeopatía únicamente. Cualquier clase de dolencia agraviada necesita asistencia médica convencional.
La Bioenergía como medicina alternativa:
La bioenergía como medicina alternativa, se agrupa dentro de los conceptos manejados en la medicina naturista, considerándose un perfecto complemento de cualquier tipo de tratamiento para un sinfín de enfermedades.
En 1989 el término de medicina bioenergética fue acuñado por la Sociedad Internacional para el estudio de la Energía Sutil. Según su definición la medicina bioenergética es una forma de medicina complementaria y alternativa con grandes divisiones.
Ventajas de la medicina bioenergética
Cada uno de los diferentes tipos de medicinas presenta sus ventajas. La homeopatía, por ejemplo, actúa a un nivel atómico y por lo tanto se verán resultados óptimos a largo plazo. Además, una de sus mayores ventajas es que deja menos toxicidad en el terreno de acción. Otros procedimientos como el magnetismo o la acupuntura son de acción inmediata, pues relajan los músculos y hacen que el cuerpo se sienta más ligero.
La duración del tratamiento con bioenergía va a depender de varios factores que están fuertemente relacionados con la edad, el tiempo que lleva la persona con la enfermedad que lo aqueja y los niveles de toxicidad que tiene en el cuerpo. Un paciente joven puede curarse mucho más rápido que otro de mayor edad. Lo ideal es combinar diferentes tipos de medicinas, es decir, nunca dejar de lado la medicina convencional, pero complementarlos con otro tipo de medicinas alternativas como bien pueden ser: Homeopatía, Medicina tradicional, acupuntura y medicina bioenergética.
Tengamos en cuenta que, a cualquier persona se le puede aplicar medicina complementaria. Ya que, no existen contraindicaciones sobre estos tipos de métodos medicinales.
Recuerda…
El aprendizaje y puesta en práctica de hábitos saludables son indispensables para todo plan de tratamiento. Es imposible que el paciente mejore si éste no cambia ciertos hábitos negativos que perjudican su salud. Motivar al paciente a que conozca la finalidad y los métodos de tratamiento a los que será sometido es indispensable para crear consciencia sobre la importancia de realizar un cambio en su vida.
Como todo método médico, la bioenergía como medicina alternativa requiere de una participación activa del individuo enfermo en su recuperación. Una tarea que, vale la pena destacar, no es en lo absoluto fácil. Ya que, es necesario realizar un gran esfuerzo personal al que, por lo general, no se está habitualmente acostumbrado.
La medicina alternativa en correspondencia a las necesidades naturales del hombre, aporta una gran y sencilla ayuda recurriendo a remedios simples y naturales. Fomentando, a la vez, una colaboración activa y de comprensión para transmitir los principios curativos al paciente, a través de la propia experiencia y práctica.
La relación médico-paciente no es sólo un aspecto del tratamiento, es la esencia misma de todo principio terapéutico. El terapeuta aprende a leer el significado oculto de los síntomas y tiene como reto hacer que el paciente vea en su enfermedad un desafío, más no una amenaza. La prueba del paciente es sentir que su salud, también es cuestión de actitud y de lucha por la vida. La enfermedad es un aprendizaje, una lección que aporta el sufrimiento en sí.

